Con la llegada de un nuevo Malbec World Day, Bodega Trapiche reafirma su liderazgo global. No solo por llegar a más de 80 países, sino por su capacidad de segmentar el suelo y ofrecernos una radiografía “vínica” que va desde Mendoza hasta los rincones más frescos de la Patagonia.
Una Escalera de Calidad: De la Finca a la Copa
La versatilidad es la palabra clave en el portfolio de Trapiche. Para los que buscamos esa identidad única de lugar, la bodega propone un recorrido que vale la pena seguir de cerca:
Etiquetas de Culto y Alta Gama
- Manos: Es el Malbec hecho artesanía. Un vino de autor donde se siente el pulso del hacedor.
- Iscay: Un ícono absoluto. Esa búsqueda constante de equilibrio y elegancia en cortes de gran complejidad.
- Terroir Series: Mi favorita para entender la geografía. Aquí el Malbec es un vehículo que traduce la personalidad de fincas específicas y micro-terroirs.
Elegancia y Tradición
Las líneas Gran Medalla y Medalla siguen siendo el faro de la Primera Zona de Mendoza. Vinos con estructura, pensados para esos que sabemos esperar y disfrutar de una buena guarda.
Exploración de Suelos: Línea Perfiles
Trapiche se mete de lleno en la técnica con Perfiles. Es una invitación a entender cómo cambia el varietal según pise Grava, Calpich o Textura Fina. Una clase de geología en cada copa.
El Salto al Sur: El Malbec Patagónico
Una de las grandes noticias es Trapiche Expedición Sur. Aquí el Malbec cambia el perfil: aparece la frescura vibrante, los frutos rojos bien marcados y esa elegancia eléctrica que solo el clima frío de la Patagonia puede imprimirle a la uva.
“Nuestra técnica se basa en una elaboración donde la sensibilidad por la exploración nos permite marcar el carácter de cada uno de nuestros Malbecs”, destaca Sergio Casé, resaltando que el éxito está en dejar que el suelo hable.
Trapiche en Datos Clave
- Extensión: 1.200 hectáreas de viñedos propios.
- Colaboración: Trabajo conjunto con 300 productores independientes.
- Presencia: Líder indiscutido en exportación argentina.
Para este Día del Malbec, la invitación está hecha: descorchar una historia diferente según el terruño que prefieran. Porque al final del día, el mejor vino es el que se comparte y nos cuenta de dónde viene.



