Guillermo Barzi: El valor de la resistencia y el futuro de una marca global

Por Jorge Cabrera (caminos del vino)

El encuentro “Íconos de Patagonia”, realizado el pasado jueves en Río Negro, se convirtió en el escenario ideal para debatir el presente y el futuro de la vitivinicultura austral. En ese marco, dialogamos con Guillermo Barzi (h), uno de los directivos clave de la histórica bodega Humberto Canale. Con una mirada optimista pero realista, Barzi analiza el peso de la región en el mercado externo, los desafíos de la marca global, la imperiosa necesidad del recambio generacional en la comunicación y por qué el futuro del vino patagónico se definirá en el detalle minucioso de sus microrregiones.

El peso de un origen exclusivo

A pesar de que la Patagonia representa menos del 1% de la producción vitivinícola argentina, su posicionamiento internacional juega en otra liga. Para Guillermo Barzi, la región no compite por volumen, sino por valor y prestigio.

“Cuando mirás los parámetros en términos de precio promedio o precio FOB, la Patagonia está en el tope. Eso demuestra que el consumidor global está dispuesto a pagar por este origen; lo está adoptando y le gusta”, destaca Barzi.

Como pioneros en la zona, desde Humberto Canale entienden que el crecimiento de nuevos actores no es una amenaza, sino un motor: “Cuanto más grande es la torta y más genérica se vuelve la categoría, favorece a todos los productores de la región”. Para encauzar este potencial y proteger la identidad frente a los desafíos globales, la creación de la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia se ha vuelto el escudo fundamental para defender la marca.

Mientras que la industria del vino a nivel global acusa recibo de la caída del consumo post-pandemia, Barzi mantiene una mirada notablemente optimista. El secreto radica en el segmento donde se mueven los vinos patagónicos.

Al ser productos de segmentos medios y altos, no han sufrido los vaivenes drásticos del mercado de mayor volumen y menor precio. El ejecutivo propone una mirada estratégica y de largo plazo para el negocio:

  • Sin reacciones espasmódicas: El mercado se está depurando y la clave es mantener el rumbo.
  • El comercio exterior reacciona: Las variables en el comercio exterior (Comex) ya empiezan a mostrar los primeros signos de repunte.
  • Visión a mediano y largo plazo: “Esto no es una carrera de velocidad; es una carrera de resistencia. Si uno tiene claro el horizonte y sabe a dónde va, el tiempo te termina dando la razón”.

Renovación generacional y el nuevo lenguaje del vino

Adaptarse o morir. Aunque Humberto Canale mantiene inalterable la identidad y el perfil de sus vinos, la estrategia comercial y la comunicación han dado un giro de 180 grados.

El cambio más profundo viene de la mano de los jóvenes. Barzi enfatiza la necesidad de forzar la estructura tradicional a incorporar miradas sub-25: “Tenemos chicos de 23 y 25 años trabajando con nosotros. Cuando te sentás a hablar con ellos, te das cuenta de que consumen el vino de una forma y en ámbitos totalmente diferentes”.

Además de la frescura generacional, la tecnología ya golpea la puerta de los viñedos patagónicos. La bodega ya implementa capacitaciones internas enfocadas en la Inteligencia Artificial, entendiendo que el sistema tradicional de ventas “de más de lo mismo” ya es obsoleto.

El futuro microscópico y la revancha del Merlot

Al proyectar el futuro de la región, Barzi visualiza un trabajo mucho más técnico y minucioso: el paso de la marca “Patagonia” hacia el desglose de sus microrregiones y la diversidad de terroirs que conviven en ella. Asimismo, destaca el valor del asociativismo mediante esquemas similares a los grupos CREA agrícolas aplicados a las bodegas locales para transferir información técnica y vitícola.

En materia de cepas, el norte está claro:

  • Pinot Noir: La variedad insignia que comercialmente abre las puertas del mundo.
  • Merlot: La gran apuesta a fortalecer. “Es una cepa alucinante que en esta zona fría se da maravillosamente. No hay que abandonarla; no olvidemos que es el componente principal de los vinos más caros y respetados del mundo”.

Innovación constante y brújula exportadora

La innovación en Humberto Canale se mueve en dos velocidades: los lanzamientos comerciales —como su reciente y exitoso Sauvignon Gris— y los proyectos experimentales.

Entre estos últimos destaca su línea exclusiva en colaboración con la Escuela de Sommeliers: cada año, la última camada de egresados viaja a la bodega a realizar una cosecha especial (hicieron Pinot Noir y este año apostaron por el Malbec). El resultado son microvinificaciones de apenas 700 u 800 botellas que se lanzan anualmente al mercado como verdaderos objetos de culto.

Humberto Canale en Cifras Con un equilibrio comercial saludable que ronda el 60% destinado a la exportación y el 40% al mercado interno, la bodega llega a más de 15 países. El corazón de su negocio internacional se concentra fuertemente en seis mercados estratégicos que representan el 80% de su facturación exterior.

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