Abril nos convoca. Es el mes donde el Malbec se convierte en el epicentro de la charla, la copa y el brindis. Y si hablamos de identidad y de interpretar el viñedo, el Norte argentino tiene una voz propia, potente y sofisticada. En el marco del Día Mundial del Malbec (17 de abril), nos sentamos a charlar con Claudio Maza, el histórico enólogo de Bodega El Esteco, quien nos guía en un viaje sensorial hacia los viñedos de altura extrema de los Valles Calchaquíes, allí donde el vino se cultiva entre los 1.700 y los 3.000 metros sobre el nivel del mar.
Para Maza, el Malbec del NOA no es solo un vino; es la expresión líquida de un paisaje dramático y generoso a la vez.
La altura como orfebre del carácter
Cafayate, Salta, es el escenario. Febrero y marzo marcan el pulso de la maduración final. Aquí, la viticultura de altura no es un dato técnico, es el alma del vino. El sol intenso de la montaña, las noches que bajan la temperatura drásticamente y esa amplitud térmica única definen el carácter de estos Malbec.
¿El resultado? Vinos de color profundo, casi negros, con una acidez natural vibrante, taninos firmes y un perfil aromático que es una postal del lugar: frutas negras maduras, especias, pimienta y esas hierbas de montaña que te transportan directo al cerro. Son vinos con una estructura envidiable y una capacidad de guarda marcada.
“El Malbec del NOA se expresa con mucha concentración, gran intensidad de color violeta brillante con fondo negro y profundo, muy expresivo aromáticamente y con gran fuerza de boca”, nos explica Claudio Maza con la pasión de quien conoce cada rincón de su bodega.
En los Valles Calchaquíes, la altitud compensa la latitud. Por cada 150 metros de ascenso, la temperatura baja 1 grado. Es esa búsqueda de frescura en la altura lo que permite lograr uvas con excelente sanidad y una concentración de color, aromas y sabores sencillamente excepcional.
“La combinación de la altitud, el sol, la gran amplitud térmica, el frío nocturno de montaña, la diversidad de suelos, las escasas lluvias –en torno a 215 milímetros anuales– y los vientos constantes, sumado a la tradición y pasión vitivinícola transmitida de generación en generación, hacen de los Valles Calchaquíes un lugar único y soñado para el cultivo de Malbec de gran calidad”, destaca el enólogo de El Esteco.

El desafío: Estilizar la potencia sin perder el ADN
Si bien el Malbec del Norte es sinónimo de audacia y robustez, el desafío actual de la región, y de El Esteco en particular, es la precisión. La búsqueda de la fineza.
Claudio Maza lo tiene claro: “Es muy conocido que los tintos del Valle Calchaquí se expresan de manera increíble y con una gran identidad de terroir. Algunas veces pecamos en sobreconcentrarlos o sobremadurarlos. El desafío principal es lograr vinos con mayor delicadeza, pero sin perder la identidad de terroir. Ya hace varios años que estamos trabajando en este camino”.
Esa búsqueda de precisión lleva a explorar microregiones. Y ahí aparece Chañar Punco, en Catamarca, a 2.000 msnm. Un paisaje inhóspito, de suelos rocosos y calcáreos que, en palabras de Maza, entrega “uvas totalmente increíbles. El potencial que tienen los Malbec de esta región exclusiva es tremendo, sin dudas entre los mejores de Argentina”.
La propuesta de El Esteco para brindar por el Malbec
La bodega de Cafayate ofrece un recorrido por distintos estilos y expresiones de la variedad insignia argentina. Aquí, la selección para este 17 de abril:
- El Esteco Old Vines Malbec: Un homenaje al viñedo antiguo. Elaborado sin crianza en barrica, es pura expresión de fruta. Violáceo intenso, aromas frutados con notas de hierbas frescas, frutos rojos y ciruelas. En boca es intenso, fresco y con taninos marcados en el centro de boca.
- El Esteco Fincas Notables Malbec: Un Malbec de single vineyard con 15 meses de crianza. Color profundo, fondo negro. Aromática concentrada (ciruelas, pasas, notas florales) integrada delicadamente con el roble. En boca ofrece gran volumen, taninos dulces y una persistencia larga y elegante.
- El Esteco Malbec (Cafayate): El elegido por Maza para brindar. Con 12 meses de crianza en roble francés y americano. Posee gran intensidad cromática y un perfil aromático centrado en frutos rojos y negros, notas de pasas y finas notas de roble y café. Taninos maduros, buena frescura y un final prolongado.
- El Esteco Blend de Extremos Malbec: El que cierra el debate. Un 100% Malbec que fusiona uvas de Finca La Maravilla (Cafayate, 1.700 msnm) y Finca Chañar Punco (Catamarca, 2.000 msnm). Este vino ha cosechado altísimos puntajes internacionales (93 pts James Suckling) y se consolida como uno de los exponentes más elegantes y precisos del Norte.
Más allá de los puntajes y los terroirs, como siempre decimos en Caminos del Vino, lo importante es disfrutar. En Argentina tenemos Malbec para rato y para todos los gustos. Solo hay que elegir la compañía, servir la copa y dejar que el vino cuente su historia.



