Daniel Di Nucci: El hombre que desafió la ley para devolverle el vino a Buenos Aires

Daniel Di Nucci no venía del mundo del vino. Se dedicaba a los seguros en el microcentro porteño hasta que un “metejón”, nacido de un error de navegación en el sur de Francia, lo trajo de vuelta a sus raíces en Médanos. Hoy, 26 años después, lidera la bodega que rompió con décadas de silencio vitivinícola en la provincia.

¿Cómo surge la idea de plantar viñedos en una zona que históricamente fue relegada a la ganadería?

Daniel Di Nucci: Todo nació por un viaje en el año 2000. Cruzando el sur de Francia hacia Italia, por un error con los carteles, terminé en una zona rural y me hospedé en un hotel-viñedo. Esa imagen me quedó grabada. Yo soy de Médanos, hice la primaria y secundaria acá, y aunque viví 35 años en Buenos Aires, algo tiraba. Decidí que quería hacer eso en mi lugar.

Usted habla de una “actividad rara” para la zona, pero que en realidad tiene un pasado oculto…

Exacto. Médanos y el sur de la provincia tuvieron viñedos, pero dejaron de existir por una ley nacional tras la crisis del 29. Se decidió que Buenos Aires solo podía hacer vacas, trigo y maíz, prohibiendo la vid para favorecer a otras regiones. Nosotros fuimos los “punta de lanza” de esta segunda etapa. Tuvimos que empezar de cero porque no quedaron registros de aquellas experiencias anteriores.

¿Qué hace que el suelo de Médanos sea diferente al resto de la provincia?

Buenos Aires es enorme y muy diversa. Mientras que en el norte tenés suelos fértiles y húmedos, acá tenemos un horizonte de arena con casi nada de materia orgánica. Pero el secreto está abajo: a poco más de un metro hay una capa rocosa calcárea, producto de que hace millones de años esto era fondo de mar. Es un suelo pobre, muy similar al de la zona de Bordeaux, que obliga a la raíz a buscar minerales en la roca.

El viento es un factor clave en su producción. ¿Cómo influye en la copa?

El viento es frecuente y permanente. Eso le exige a la uva desarrollar una piel más gruesa para protegerse. Cuando vinificamos, esa piel aporta más taninos y polifenoles. Logramos vinos con mucha personalidad y una graduación de entre 13° y 14°.

Además del Malbec, usted apostó por el Tannat. ¿Por qué esa elección?

Buscaba diferenciarnos de Mendoza o San Juan. El Tannat se adaptó increíblemente bien. Aunque cada terruño es único, tenemos condiciones que nos acercan un poco más al perfil de Uruguay, que es el lugar de culto de esa cepa.

¿Cómo conviven la producción de vino y el negocio de los eventos en la bodega?

Se complementan mutuamente. El vino genera el atractivo y la mística; la parte social ayuda a comercializar. Tenemos un programa llamado “Barrica Propia” donde grupos de amigos o empresas compran su propia barrica por tres años. Es una forma de difundir nuestra cultura: la gente se lleva sus botellas con etiquetas personalizadas y comparte el vino de su región.

Después de 26 años, ¿cuál es su balance de la vitivinicultura bonaerense?

No es fácil. El consumo de vino ha caído a nivel mundial y el contexto del país es un “electrocardiograma”. Pero Buenos Aires hoy tiene un abanico fantástico: lo que se hace en Chapadmalal, en Tandil o en Sierra de la Ventana es todo distinto. A mí me tocó ser el pionero en esta etapa y, aunque el Excel a veces se resiste, lo que nos mantiene en pie es un ingrediente de pasión muy grande. Sin pasión, esta bodega no existiría.

Terruño y Características Técnicas

El área se define como una zona de transición entre la Pampa y la Patagonia.

  • Clima: Árido o semiárido, con presencia de vientos frecuentes que obligan a la uva a desarrollar una piel más gruesa, lo que resulta en mayores niveles de taninos y polifenoles.
  • Suelo: Horizonte pobre, compuesto principalmente por arena con escasa materia orgánica.
  • Subsuelo Calcáreo: A una profundidad promedio de 1.20 metros, existe una capa rocosa calcárea (antiguo lecho marino) que aporta mineralidad y limita el vigor de la planta, concentrando ácidos y azúcares.

Datos de Producción y Variedades

  • Superficie: La propiedad cuenta con 40 hectáreas.
  • Variedades cultivadas:
    • Blancas: Chardonnay y Sauvignon Blanc.
    • Tintas: Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot y Tannat (cepa distintiva).
  • Volumen: Producción anual estimada entre 70.000 y 90.000 kilos de uva.
  • Graduación: Los tintos promedian los 13.5° a 14° de alcohol, con un equilibrio marcado entre piel y pulpa debido al tamaño reducido del grano.

Scroll al inicio