Por Jorge Cabrera – caminosdelvino
Con 24 cosechas consecutivas en Bodega Humberto Canale, Horacio Bibiloni es una de las voces más autorizadas para hablar del pasado, el presente y el futuro de la vitivinicultura patagónica. Sin embargo, lejos de instalarse en la comodidad de los clásicos, el enólogo lidera una etapa de ebullición, microvinificaciones y búsquedas audaces en el Alto Valle de Río Negro.
En una charla conceptual, repasamos el fenómeno del Sauvignon Gris, el trabajo colaborativo con sommeliers, el desembarco de las ánforas y el fascinante misterio de la crianza en una cava submarina.
El rescate patrimonial: El enigma del Sauvignon Gris
Una de las grandes sorpresas de la bodega es el redescubrimiento de un viñedo que se plantó en el año 1997, cuyo material genético fue traído originalmente desde Francia por Guillermo Barzi (padre) con el objetivo de sumarlo a los tradicionales cortes de estilo bordelés.
“Nos dimos cuenta hace poco más de un año de que era el único viñedo de Sauvignon Gris declarado en Argentina”, revela Bibiloni. “Entré al sistema del INV por Mendoza, San Juan, La Rioja, Salta… y no encontré otro. Es un viñedo patrimonial único”.

El desafío actual de la vitivinicultura argentina es mostrar diversidad, demostrar que el país va mucho más allá del Malbec. En esa matriz productiva, Humberto Canale resguarda tesoros excepcionales de su línea de viñedos antiguos: un Riesling de 1937, un Semillón de 1942, además de sus históricos Pinot Noir y Malbec.
Para Bibiloni, la longevidad de estas plantas no es una casualidad:
“Estoy convencido de que un viñedo no es bueno porque es viejo; es viejo porque es bueno. En la historia de la bodega debieron existir muchísimos viñedos de 1937, pero los que quedaron en pie fueron los que siempre dieron algo diferente, algo especial”.
El resultado comercial de este rescate del Sauvignon Gris fue inmediato. La cosecha fundacional (2025) de la línea Humberto Canale Estate se agotó rápidamente, y para la versión 2026 —que se embotella a principios de junio— la bodega planea duplicar la producción. “Es un vino gastronómico, agradable, con gran tomabilidad. Ser único es una condición necesaria, pero no suficiente; el vino tiene que gustar, y este impresiona”, afirma con orgullo.
Cosecha a mano y “perfil sommelier”: El secreto del Pinot Noir y el Malbec
Para lograr el Pinot Noir que Bibiloni tenía en la cabeza, la bodega decidió romper los esquemas tradicionales de la cosecha masiva. Buscando una uva perfecta, libre de asoleamiento o deshidratación (factores que evitan presencia de amargos y metálicos o notas a pasas que querían evitar), implementaron un sistema de cosecha diferenciada trayendo sommeliers (de escuelas como CAVE) y figuras como Flavia Rizzuto.
El concepto: Cosechadores con un perfil técnico y un cariño especial, sin la presión del destajo o el volumen.
- El proceso: Selección quirúrgica en la viña (dejando fuera racimos con envero incompleto o golpe de calor), 24 horas de frío en frigorífico y despalillado 100% a mano.
- El impacto: Una suavidad de taninos y una expresión aromática imposibles de lograr con métodos industriales.
Este modelo, que comenzó con el Pinot Noir, se extendió en la cosecha 2026 hacia el Malbec, abriendo el juego a nuevas texturas.

Innovación sin filtros: Ánforas de terracota y Cava Submarina
El espíritu inquieto de Bibiloni sumó dos grandes novedades este año a la bodega de Río Negro:
1. El desembarco de las ánforas
Humberto Canale incorporó vasijas de cerámica para la vendimia 2026. Allí reposa actualmente el Malbec cosechado y despalillado a mano por el equipo de sommeliers. “Buscamos diferentes perfiles y materiales que aporten diversidad para los cortes. Genera una inversión y un costo importante, pero aporta un valor agregado que la barrica no te da”, explica el enólogo.
2. El misterio bajo el mar
En convenio con la provincia de Río Negro y una empresa de buceo, la bodega sumergió un lote de botellas de Semillón 2024 en el mar patagónico. Aunque inicialmente el propio Bibiloni confiesa haber tenido sus dudas (“el 80% de los que leímos sobre cavas submarinas pensamos que era humo”), la cata a ciegas disipó cualquier escepticismo.
| Variedad | Comportamiento bajo el agua (Cava Submarina) |
| Vinos Tintos | El vino se comporta como si tuviera más tiempo de botella, acelerando su evolución positiva y suavizando taninos. |
| Vinos Blancos | El tiempo parece pasar más lento. El vino sale notablemente más fresco y vibrante que su testigo en la bodega terrestre. |
Las pocas botellas rescatadas del fondo del mar se comercializan exclusivamente en la bodega en un formato experimental, permitiendo al consumidor catar ambas versiones en simultáneo.

Balance de la Cosecha 2026: El año del Malbec
Al analizar la última vendimia, Bibiloni se muestra sumamente optimista. Con un clima muy estable y sin contingencias climáticas (granizo o heladas), la producción fue impecable tanto en calidad como en cantidad.
Un enero y principio de febrero cálidos aportaron a los blancos un perfil un poco más tropical que el año anterior, pero la gran estrella del año es, sin dudas, el tinto emblema: “El Malbec 2026 me encanta, es lo que más se destaca de una cosecha muy prolija”.
La filosofía Bibiloni: Identidad, balance y el valor de la duda
Al ser consultado sobre si Humberto Canale ya alcanzó su techo en esta transición desde el estilo antiguo hacia un perfil de máxima frescura y elegancia, Horacio es tajante:
“No creo que hayamos llegado. Estamos en un proceso donde queda muchísimo por crecer. Buscamos complejidad, elegancia e identidad”.
Para el enólogo, esa identidad patagónica no radica en modas, sino en la interpretación del paisaje:
- El foco en el balance: La frescura, la tensión y el nervio de los vinos están estrictamente ligados al balance de la acidez natural de la región.
- El alcohol como consecuencia, no como fin: “Trabajamos en el punto de cosecha para buscar frescura. Si el vino termina con 13° o 12,5° de alcohol, es una consecuencia, no el objetivo. Lo que me importa es el equilibrio”.
La charla cierra con una declaración de principios que define su vigencia tras casi un cuarto de siglo en el mismo terroir: “Todas las cosechas las arranco con miedo, con dudas, con desafíos. El día que sienta que ya llegué… es cuando voy a estar al horno.


