El prestigioso enólogo Walter Bressia celebró los 25 años de su bodega en Agrelo con la presentación del libro Bressia Casa de Vinos (Catapulta). Un emotivo recorrido humano por la vitivinicultura de autor en Luján de Cuyo.
Hay relatos en nuestra vitivinicultura que no se explican por las planillas ni por los puntajes de cata, sino por el calor de la mesa familiar. En el marco del 25º aniversario de Bressia Casa de Vinos y la presentación de su libro homónimo —publicado por Catapulta Editores—, la historia cobra vida a través de los recuerdos y las vivencias compartidas.
La cita fue en la bodega familiar ubicada en Agrelo, Luján de Cuyo (Mendoza), fundada en 2001. Allí, entre periodistas especializados en vino, gastronomía, economía y turismo, la familia abrió las puertas de su casa para celebrar las bodas de plata de un sueño que nació alrededor de una mesa.

Un proyecto que se bebe, se lee y se siente
Lejos de plantearse únicamente como un recorrido técnico por la elaboración del vino, la obra propone conocer la trama humana que habita detrás de cada botella. Con textos de Rossana Acquasanta y fotografías de Federico García, el libro sintetiza un cuarto de siglo de trabajo compartido.
“Este libro habla de vinos, pero sobre todo habla de las personas que hicieron posible recorrer este camino. Después de tantos años, entendí que había historias que no podían quedarse solamente en mi memoria”, expresó Walter Bressia.
Mucho antes de que existiera el libro, existió una decisión fundamental. Marita Illanes, esposa de Walter, recuerda aquellos primeros tiempos cuando convocaron a sus hijos para sumarlos al proyecto:
“Me acordaba cuando empezamos con Walter, que él habló con los chicos para comenzar con la bodega, y decidimos emprender este camino en familia. Y lo más bonito fue que todos nos dijeron que sí. Fuimos haciendo distintas cosas, siempre juntos.”

El legado visto por sus hijas: Entre la calidez del hogar y los valores familiares
Más allá de los logros enológicos, el verdadero motor que impulsa a la bodega vive en la intimidad del hogar y en la impronta de sus fundadores. Así lo reflejan Marita y Antonella Bressia, las hijas del matrimonio, quienes recuerdan con emoción la huella única que sus padres han dejado en sus vidas.
Por un lado, definen a su madre, Marita Illanes, como la gran articuladora de la unión familiar. De raíces españolas, su forma de reunir a los suyos ha sido siempre a través de los gestos simples y la cocina: un frasco de salsa casera regalado con amor o la excusa perfecta para armar una mesa donde abuelos, hijos, nietos y cuñados se sienten a conversar. Ella es quien genera ese ambiente cálido y de reencuentro, un espíritu vibrante que sus hijas identifican sin dudar con el espumante Bressia Royale.
Por otro lado, su padre, Walter Bressia, de raíces italianas, encarna la búsqueda de la excelencia, el respeto por la profesión y el cuidado del buen nombre. Representa el impulso constante para estudiar, superarse y defender los valores de la casa, combinado con la ternura de un caballero a la antigua que jamás olvida un detalle o un ramo de flores en las fechas especiales. Esa estructura firme y de gran carácter es, en palabras de sus hijas, la fiel imagen de Bressia Profundo.
Credibilidad y gestión transparente: La firma de autor
Durante el encuentro, Walter Bressia compartió con franqueza los valores que sostienen la casa familiar:
“Las prioridades que hay en la bodega son mantener el buen nombre, la palabra y la credibilidad. Cumplir. Eso es lo que me ha traído hasta acá. La empresa no tiene deuda, no tiene crédito, todos los recursos son genuinos y funcionamos en esa medida”, afirmó, reafirmando que el verdadero éxito se construye tanto en cada etiqueta como en los valores de su gente.

Gastronomía de raíz e historia a la mesa
Tras el conversatorio, los invitados disfrutaron de un almuerzo en Estación del Alma, el restaurante de la bodega. La propuesta estuvo a cargo de los chefs Charly y Pablo Torres, quienes recrearon platos tradicionales de raíz italiana cuyas recetas familiares forman parte de las páginas del libro:
| Paso del Menú | Maridaje Seleccionado |
|---|---|
| Recepción: Charcutería, quesos y empanadas maridadas | Bressia Royale |
| Antipasti: Involtini di melanzane y arancini | Lágrima Canela |
| Plato Principal: Tortellini di ricotta e parmigiano in brodo | Bressia Profundo |
| Postre: Cannoli di ricotta e pistacchio | Bressia Alma de Uva |
La jornada tuvo además un tinte profundamente emotivo: coincidió con el cumpleaños de Marita. Sus cuatro hijos sorprendieron a sus padres con flores y, al ritmo del Feliz Cumpleaños cantado por todos los presentes, la celebración del libro se fundió en un abrazo de familia.

Un legado que perdura
“Dicen que un libro tiene un solo autor. Este fue escrito por una historia compartida.”
Con esa premisa y un emotivo brindis por “el futuro, la bodega, el equipo y por otros 25 años más”, la familia Bressia abrió una nueva etapa: la de compartir su intimidad más allá de la bodega. Porque al final del día, el mayor triunfo de esta casa vitivinícola no es solo la elegancia que guardan sus botellas, sino la certeza de seguir compartiendo, con orgullo y amor, la misma mesa.



