Hay algo en la cocina de Martino Wines que se siente como un abrazo conocido. No es solo el aroma del pan recién horneado o el color vibrante de los productos de estación; es la historia de Javier Quinteros, quien comanda la gastronomía. El chef que celebra sus cuatro años en la bodega de la misma forma que celebra su vida —entró un 4 de marzo, el día de su cumpleaños—, nos recibió para desandar el camino que une sus recuerdos de infancia con la sofisticada propuesta actual de la bodega.
La Herencia en el Frasco
Para Javier, la gastronomía no empezó en una escuela de cocina a los 26 años, sino mucho antes, en la cocina de su abuela. Entre el calor del verano mendocino y las conservas que se preparaban para resistir el invierno, nació un respeto sagrado por el producto.
“Siempre me gustó la idea de cocinar con mi abuela… ir a la despensa y buscar los dulces. Esas cosas me marcaron de chico”, confiesa con una nostalgia que hoy traduce en cada plato.
Esa herencia se respira en la carta actual, donde cada plato es un homenaje vivo a esa “conciencia de zona” que define a Mendoza.

El Menú: Un Reloj Estacional
En Martino, el menú no es estático; es un organismo vivo que muta cada tres meses. Javier y su equipo trabajan codo a codo con Pablo Guarni para que los vinos y los platos hablen el mismo idioma.
Aunque la bodega es famosa por sus varietales curiosos como el Marselan o el Sangiovese, la cocina no se queda atrás en audacia. Un ejemplo de esto es su versión de la clásica tortita mendocina, que en Martino se reinventa utilizando grasa de pato, logrando una untuosidad y un sabor que eleva lo cotidiano a la categoría de alta cocina.

Fuego, Mansedumbre y Producto
A pesar de contar con una parrilla que domina el paisaje, elige sus batallas con sabiduría. Hoy, el chivito mendocino sale del horno, tierno y respetuoso de su origen, dejando el fuego para eventos específicos o el “menú de fuegos”. Es una cocina de decisiones pensadas, donde el pan de masa madre —ese que vienen cuidando desde hace años— es el actor que nunca puede faltar en la mesa.
El Sello Martino
La propuesta de Martino Wines, bajo la mirada de Javier, es una invitación a comer con memoria. Es entender que un lomo puede ser una pieza de diseño, que un pejerrey puede maridar con un espumante y que, por más que pasen los años, el mejor ingrediente siempre será aquel que nos devuelva, aunque sea por un segundo, a la despensa de la abuela.
CONTACTOS: turismo@martinowines.com.ar +54 9 261 611 9812 @martinowines
Menú 8 pasos con recorrido por todas las líneas de vino.
Menú 5 pasos con recorrido por todas las líneas de vino.
Menú ejecutivo (3 pasos con botella de vino cada dos personas)
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