Facundo Fernández, Secretario de Fruticultura de la provincia de Río Negro: Identidad, rutas y reencuentro, la radiografía de la vitivinicultura

En el marco del encuentro “Íconos de la Patagonia”, un evento que nucleó a los principales actores de la vitivinicultura sureña, dialogamos en exclusiva con Facundo Fernández, Secretario de Fruticultura de la provincia de Río Negro. Con una agenda que abarca desde la cordillera hasta el mar —custodiando producciones que van desde la emblemática fruta de pepita y carozo hasta el lúpulo, los olivos y, por supuesto, la vid—, el funcionario trazó una radiografía precisa de un sector que oscila entre un potencial técnico superlativo, los cuellos de botella de la infraestructura y el debate urgente por recuperar el vino como parte de la cultura del encuentro.

1. “Íconos de la Patagonia”: El valor de sentarse a la misma mesa

Para Fernández, el balance del encuentro fue contundente: “Superlativo, extraordinario”. Más allá del rigor técnico de los paneles, el secretario destacó el valor intangible de la presencialidad y el intercambio en una región con geografías tan disímiles.

“Para nosotros como anfitriones en Río Negro, que se puedan nuclear las bodegas de la Patagonia, ver el intercambio y lo identitario de cada varietal en cada lugar… escuchar a un técnico que hable de su vino en Gaiman junto a los vinos de San Patricio del Chañar o de Río Negro en la misma mesa, es valioso desde el punto de vista técnico, pero fundamentalmente desde el cultural e identitario”, reflexionó.

En un mercado global y local que exhibe una preocupante retracción, Fernández insistió en la necesidad de desmitificar el consumo y devolverle al vino su carácter de alimento amigable y aglutinador.

2. El debate por la Tolerancia Cero

Uno de los puntos más álgidos de la charla giró en torno a los controles policiales y el impacto de la ley de tolerancia cero de alcohol al volante en las zonas turísticas. La tensión entre fomentar rutas del vino atractivas y la rigidez de los controles a la salida de los establecimientos plantea un dilema para la gastronomía y los productores locales.

Fernández abogó por buscar un equilibrio intermedio y pragmático, tomando como referencia modelos nacionales e internacionales:

  • El espejo de Mendoza: El funcionario sugirió mirar la legislación mendocina (que sostiene el límite de 0.5 g/l para conductores particulares) como una vía para no asfixiar a la industria gastronómica y de sobremesa.
  • El modelo europeo: Mencionó los esquemas del norte de Europa, basados en la gradualidad: “Ellos han estudiado la accidentología con 0.5, con 0.7, aplicando multas progresivas y regímenes de horarios”.
  • El impacto cultural: “Estamos perdiendo lo esencial, que es dialogar, compartir una sobremesa, charlar filosóficamente cuando nos relajamos. Estamos logrando que los matrimonios no salgan a cenar por no tomarse una copa de vino y tener problemas. Se ha convertido, en muchos casos, en un factor netamente recaudatorio”, sentenció con preocupación.

3. Logística, Concesión de Rutas y el “Factor Vaca Muerta”

El acceso a las bodegas y el estado de las carreteras representan el principal freno de mano para el desarrollo turístico y productivo de la provincia. Sin embargo, el problema en Río Negro adquiere una dimensión geopolítica y económica mayor debido al ‘boom’ hidrocarburífero de la región.

Según Fernández, la convivencia entre los camiones de gran porte que asisten a la cuenca de Vaca Muerta y la producción frutícola/turística ha colapsado la red vial actual:

“El estado de las rutas hoy es el problema. Tiene dos facetas: la más crítica es que es un factor limitante para desarrollar la actividad hidrocarburífera y la logística de exportación desde Vaca Muerta hasta el Atlántico. La única competencia o factor de conflicto real entre la vitivinicultura y el hidrocarburo es que la ruta no da para las dos actividades a la vez”.

La vía de solución: El secretario adelantó un cambio de estrategia política e institucional. El gobierno de Río Negro se encuentra avanzando en negociaciones con el gobierno nacional para obtener la concesión de las rutas clave. El objetivo es que la provincia tome la potestad de modificarlas y repararlas, permitiéndole gestionar de manera autónoma créditos internacionales para el financiamiento de infraestructura vial de mediano y largo plazo.

4. El “Turista del Petróleo”: El nuevo consumidor interno

El despliegue de infraestructura y la llegada masiva de trabajadores de alto poder adquisitivo vinculados al gas y al petróleo en el Alto Valle abre una ventana de oportunidad inédita para el enoturismo rionegrino. Hoteles y casinos en ciudades como General Roca ya registran una fuerte presencia de este perfil corporativo y técnico que busca alternativas de esparcimiento.

Ante la consulta de si las bodegas y la hotelería local están listas para capturar a este consumidor interno que pasa largas estadías en la región, Fernández reconoció que es un proceso en marcha pero ralentizado por la coyuntura macroeconómica:

  • Fortaleza Colectiva: “Primero, se logró volver a agrupar a los bodegueros en la Ruta del Vino. Somos pocos, pero hay un grupo consolidado que hoy está trabajando unido y con un recambio generacional notable”.
  • El Freno Financiero: “El atolladero actual es financiero y de coyuntura. Nuestras bodegas son mayoritariamente chicas y hoy están peleando detrás de la baja del consumo general y resolviendo la ingeniería de dónde colocar el vino de la próxima vendimia frente a las ventas agresivas de las bodegas más grandes”.
  • Potencial Geográfico Inigualable: A pesar de la falta de financiamiento de corto plazo, Fernández se muestra optimista de cara al futuro debido a las condiciones estructurales de Río Negro: un clima desértico riguroso combinado con abundancia de agua de deshielo, horas de luz solar y marcadas amplitudes térmicas.

“Sabemos que ese turismo masivo alrededor de la ruta se viene. Falta un poco de activación financiera y de contexto, pero no hay discusiones sobre el camino estratégico a seguir”, concluyó el funcionario, proyectando una vitivinicultura rionegrina que busca consolidar su nicho de alta gama, frescura y autenticidad en el mapa del vino argentino.

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